RELATOS EROTICOS DE CHICAS
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MASTURBACION DE MUJER A MUJER
Hola a todos, este relato es el tercero que publico, espero que os lo paséis igual de bien que yo, porque tenéis que saber que mis relatos son todos verídicos. Ahí va:
Salí una noche de fiesta y poco a poco se iba la gente de mi grupo a casa pero yo no tenia ganas, así que me quedé sola, y me fui a Penelope Playaa ver si encontraba a alguien, y así fue, vi a un amigo mío, estaba con dos otras chicas, una de ellas me llamaba la atención porque era muy guapa, lo tenia que reconocer, era todo: el tipazo de esa chica, la cara, como llevaba el pelo, ropa vamos, perfecta y encima maja.
Hay que decir que soy totalmente heterosexual, no me interesan las mujeres, pero con ella fue algo excepcional, muy diferente, me atraía físicamente, no podía dejar de mirarla, era muy extraño, estaba confusa.
Me quedé toda la noche con ellos y nos lo pasamos muy bien, y esa chica no me salía de la cabeza.
Hablé un montón con ella y me cayo fenomenal, la contaba que estaba buscando a una compañera de casa porque lo había dejado con mi novio hace tiempo; ella me confesó que estaba en crisis con el suyo y que seguramente iban a romper, así que la dejé mi numero de teléfono. Y a la semana recibí una llamada suya, confirmando lo que me había contado aquella noche se separó de su novio mejor dicho: la echó de casa. Me dio pena y a la vez estaba eufórica de poder estar con esa chica en mi casa.
El día siguiente se mudó a mi casa, con todas sus cosas. Y empezamos a hacernos muy buenas amigas. Salimos siempre juntas de fiesta, de cenas hasta una noche en casa me dijo un poco borrachina que esta enamorada de mí desde el primer momento que me había visto. Me contó que antes de su novio había tenido varias relaciones estables con mujeres, y que yo la gustaba mucho. No sabía como reaccionar porque lo mío solamente había sido un flechazo fantasioso y me quedé congelada sin decir nada. Ella notó mi reacción y se me acercó a darme un abrazo, y ahí estábamos abrazándonos que bueno se sentía eso y que tierno, me gustaba estar con ella así.
Ella se deshizo del abrazo lentamente para decirme algo, pero en vez de eso me dio un beso en los labios, suave, húmedo, su lengua encontró la mía y juntas bailaban en nuestras bocas con una sensualidad increíble. Empezó a apartarme el pelo de la cara y acabo con su manita encima de mi pecho apretándolo, con la otra me acariciaba la mano. Hacia exactamente lo que me gustaba como era posible, los hombres en ese sentido no sabían darme cariño en su exacta medida, pero ella si.
Empezó a darme como una especie de masaje erótico light, y yo a ella igual. La verdad era todo muy fácil, la hacia lo que me gustaba a mi. Acabamos en ropa interior las dos en el sofá, tumbadas, dándonos cariños y placer, me quitó el sujetador y empezó a lamerme los pezones, yo mientras la acariciaba la cabeza y su espalda. bajo con su cabeza y llegó a mis muslos, hacia círculos con su lengua en la parte interior llegando a mi tanga, lamiéndome el ... por fuera, pero siempre mirándome con esos ojitos viciosos. Que placer.
Yo también se lo quería chupar, nunca lo había hecho, así que nos pusimos en la postura 69, ella abajo, cuando me acerqué a su sexo, percibí ese delicioso olor que me puso a mil, así que la masturbé, chupé como si su ... hubiese sido el mío.
Parecía ser que le encantó porque estaba jadeando ya y acabo chillando.
Me encantó, se me abrió una nueva puerta en la vida, la puerta de los orgasmos múltiples era fascinante, porque nos hicimos el amor durante toda la noche, durante horas, y no se me fueron las ganas, ni a ella, y menos cuando empezamos a sacar nuestros juguetes, yo la follé con el mío, es un vibrador con el estimulador para el clítoris.. se volvió loca.
Ella tenia un juguete para atárselo a la cadera y darme como si ella fuera un hombre.hicimos de todo.. éramos incansables..
Después de esa noche lo repetimos varias veces, y cada vez me gustó mas
Un saludo,
Chicarelatos
Ser el tercero de cinco hijos no es malo, ser el único varón ya es más complicado.
Mis padres, desde que se casaron coincidieron en que les gustaría tener un niño, primero llego Trini, a los dos años Isabel y al año por fin llegue yo, pero por esas cosas que suceden algunas veces, dos años después llegaron las mellizas, como supe en su momento, durante ese ultimo embarazo mamá decidió que no pariría más y se hizo una ligadura de trompas.
Más como muestra de amor que a efectos prácticos, unos días antes del parto papá se hizo la vasectomía. Él tampoco quería tener más hijos.
Al ser hija única y no tener esperanzas de que mi padre se hiciera labriego, era tontería mantener todas las tierras que tenían y los abuelos, cambiaron una parte por esa finca con un gran jardín y una enorme casa, a la que vamos la mayoría de festivos siempre que podemos, pero fue nuestro destino fijo en semana santa y vacaciones cuando éramos niños.
Siendo muy niño, construyeron una piscina donde aprendí a nadar, y mis hermanas a desnudarse para tomar el sol junto a mi madre, que nos enseño que el cuerpo es algo de lo que no hay porque avergonzarse.
No fui consciente de que estaba rodeado de mujeres, hasta la preadolescencia que es cuando comenzaron algunos cambios, sobre todo físicos en mis hermanas mayores, a quienes siempre vi como lo que son para mí, hermanas antes que mujeres. En la casa de la ciudad, tenemos cuatro habitaciones y dos baños, con lo de las habitaciones salí ganando ya que tengo una para mi solo, las dos mayores comparten una, mientras que las mellizas comparten la otra, por eso y porque el único que es un poco más pudoroso es papá, ver a mujeres por casa en bragas o solo con un camisón, empezando por mamá ha sido siempre algo natural.
En la única habitación, en que se tocaba la puerta entes de entrar era en la de matrimonio, pero incluso mientras alguien estaba en la ducha, se entraba al baño si era necesario y en esa época de “cambios”, fueron muchas las ocasiones en que entraba y si encontraba a alguna de mis hermanas dentro, simplemente preguntaba si necesitaba algo antes de retirarme. Esa complicidad y sinceridad nos ayudaba a convivir, pero también tenía sus peculiaridades, el constante y estrecho trato con ellas amaneró alguno de mis ademanes, y eso tuvo algunos efectos tanto negativos como positivos.
Esto es solo una pequeña introducción, porque la verdadera historia comenzó, precisamente el día que cumplí los 15 años, de eso hace ya 19 pero tengo los recuerdos frescos, pues fueron muchos y muy buenos casi todos.
Practicaba natación desde los 9, y waterpolo desde los 12, con lo que además de disfrutar de algo que me gusta mucho, mi cuerpo estaba aprovechando al máximo el ejercicio de los entrenamientos, y mi 1.73 con 68 Kilos me hacían parecer mayor, claro que como era condición indiscutible obtener buenos resultados en los estudios, me esforzaba en cumplir, para ello contaba con la inestimable ayuda de mis hermanas mayores, sobre todo Trini que tenia en mente ser docente.
En contrapartida, yo las acompañaba en ocasiones especiales de compras, sobre todo cuando se trataba de elegir prendas muy determinadas, para asistir a ceremonias o celebraciones, así como en época de rebajas, tengo muy buen gusto para la moda femenina según ellas, y eso esta sobrevalorado creo yo pero no me importaba, y de paso tenia la oportunidad de compensarlas, por el esfuerzo que hacían ayudándome en los estudios.
Esa tarde, después de apagar las velas y algo de fiesta en casa, fui con las mayores a una discoteca, en el 93 no había tantos remilgos con el tema de las edades y solo en alguna ocasión les habían pedido documentación a ellas. Había algunas amigas de mis hermanas, que me felicitaron y con quienes charlaba animadamente, sin percatarme que me tenían por gay o como poco “afeminado”, pero en realidad nunca había intentado tener nada con ninguna chica, me interesaba mucho más por el deporte y los estudios.
En un momento de la animada conversación, apareció Trini pidiéndome que la acompañara a casa, traía los ojos llorosos. Cuando le pregunté la causa, comenzó a llorar como una niña pequeña, se me abrazo y trate de consolarla, entonces Raquel, una de las amigas le pregunto casi en un susurro, ¿Has encontrado a Ramón? Me extraño oír ese nombre, porque normalmente si alguna ligaba, o alguien se interesaba por ellas me lo contaban. Cuando se serenó un poco le pregunte de qué se trataba. Avergonzada me dijo.
Siento no haberte hablado de él, se trata de un chico que me gusta, hemos tonteado un poco pero quiere ir muy deprisa con el sexo. Hoy teníamos que encontrarnos aquí y hablarlo tranquilamente, pero está con la tía más golfa del instituto, y me ha dicho que tome número si quiero estar con él.
Aunque la acompañaba un chico, tome a Raquel por la cintura y le dije que fuéramos a bailar, se extraño mucho de mi proceder, porque se trataba de un lento de esos de “arrimar la cebolleta”, cuando la tuve sujeta y apretada contra mi cuerpo, comencé a tener una erección que nos sorprendió a ambos, pero le dije que me indicara quien era ese tal Ramón, nos fuimos acercando hasta quedar a su lado, cada vez estaba más excitado, habían sido muchas las ocasiones en que me había masturbado pensando en alguna de las amigas de mis hermanas, en Raquel también como no, pero lo que tenia que hacer en ese momento era mucho más importante.
Tomé la posición propicia y con decisión, le pise un pie al tal Ramón mientras me abalanzaba encima suyo para hacerle perder el equilibrio, pero de modo que pareciera fortuito. Trastabille un poco pero evite levantar el pie hasta que oí el ruido de rotura, entonces solté a Raquel y me dispuse a ayudarlo deshaciéndome en disculpas, estaba muy enfadado y dolorido cuando lo pusimos en pie, entre otros dos chicos y yo, no podía apoyar el pie en el suelo, resulto que tenía una doble fractura de tobillo.
Al regresar junto a mis hermanas, les dije que si querían ya nos podíamos ir, ellas solo vieron el revuelo, fue Raquel quien les contó lo sucedido, quedando ante ellas como un buen hermano que no consiente que maltraten a sus hermanas. Más adelante me devolvieron el favor con creces. Eso trascendió de una forma que no me gustó, pero que acallo muchos de los rumores que después supe que habían corrido sobre mí, incluso lo de que me empalmé bailando con Raquel, algo que solo pudo contar ella misma.
En el instituto, comenzaron a verme como un tipo duro, raro pero duro a pesar de ser de primero, se terminaron las miraditas y algunas de esas risitas a mi paso, que al principio, había pensado que se debían a ser el hermano de un par de tías buenas.
Pocos días después, un jueves al llegar a casa, encontré a una vecina que hacia un año o así que se había trasladado a otra vivienda, a unas pocas manzanas de casa, estaban de alquiler y no tenían hijos de momento, la mujer era algo más joven que mamá y rondaba entonces los 40. Mamá me beso como siempre que llegábamos a casa, y me dijo que Olga necesitaba ayuda y quizás yo podría prestársela, sobre todo ahora que había terminado la liga, y disponía del tiempo de los entrenamientos.
Olga me dijo que no me sintiera obligado, pero lo cierto es que en sus ojos veía la suplica, y es que una de las cosas buenas de convivir con tantas mujeres, había sido conseguir algo que muchos consideran una utopía. Comprendo su forma de pensar, y se distinguir claramente esos matices que indican realmente lo que quieren decir.
Respondí que no me importaba ayudarla si podía, solo se trataba de que me dijera en que y cuando. Muy animada y sonriente me comentó, que se trataba principalmente de empaquetar todo, su marido que trabaja en un gran banco había pedido el traslado a Málaga de donde son los dos, hacía ya tiempo de eso, cuando le comunicaron que le concedían el traslado, había quedado una vacante que había que cubrir de inmediato.
Ella, se enfrentaba ahora a la tarea de empaquetar todo para el traslado, desmontar algunos muebles que habían comprado recientemente y preparar el equipaje personal, cuando su marido encontrara una vivienda ella iría a verla, si les gustaba a los dos regresaría para realizar el traslado, por eso necesitaba tenerlo “casi todo” preparado cuanto antes.
Quedamos en que podíamos comenzar ese mismo fin de semana, mamá añadió que tenían intención de ir a la casa del pueblo, pero que si era necesario se quedarían, Olga la tranquilizo diciendo que ya comeríamos en su casa o en el bar que hay al lado. Con eso aclarado, quedamos en vernos el sábado, ese viernes por la noche marcharon todos quedándome solo en casa, por la mañana me levante temprano y después de una ducha rápida fui hasta casa de Olga, al llegar me ofreció un café y lo tomamos sentados en la cocina, ni reparé en que estaba en camisón hasta que ella misma dijo que iba a cambiarse, apareció con unos pantalones cortos y un diminuto top que apenas cubrían sus pechos talla 95 (me había convertido en un experto en tallas).
Estábamos ya a mediados de Junio y faltaba poco para las vacaciones escolares, Trini haría esos días los exámenes para la “selectividad”, hablábamos de eso mientras desmontaba un armario que tenía ya vacío, al terminar estaba sudado y ella acalorada también, entonces cambió de tema de forma radical con una simple pregunta.
¿Qué tal te va con las chicas? Imagino que con un cuerpo tan bien hecho, y lo guapo que eres ligaras mucho.
Le respondí con sinceridad, pues es la mejor forma de hablarle a una mujer en todos los casos.
¿Sinceramente? No he intentado nunca nada serio con ninguna, y no es que no me atraigan, solo es que entre los estudios y el deporte no me queda demasiado tiempo para chicas, y estoy seguro que no se habrán terminado cuando intente aproximarme a alguna.
Todo eso con la mejor de mis sonrisas y sin darle importancia, pero ella insistió.
Pero imagino que te gustan las mujeres ¿Verdad?
Alegremente le respondí.
Si claro que me gustan, solo que tengo prioridades, y las chicas en este momento no son una de ellas.
Sin dejar de mirarme se acercó y colocando sus manos planas en mi pecho dijo.
Mis prioridades, han dado un vuelco en estos días. Mi marido solo se preocupa del trabajo y me tiene abandonada, ahora nos podemos ayudar si quieres, pero no quiero que te sientas mal, si no quieres que siga por este camino dilo, y lo dejare además de no volver sobre el tema nunca más.
Entiendo que eres muy joven y que no quieras perder el tiempo con “niñas”, pero te garantizo que si aceptas lo que te estoy ofreciendo, además de no arrepentirte nunca, será algo inolvidable y que no te ocupara demasiado tiempo, soy una mujer con las ideas muy claras, con mucho para ofrecer y enseñarte si quieres aprender, recuerda el dicho.
El saber no ocupa lugar. Y nunca se sabe cuándo puedes necesitar algunos conocimientos.
Estaba francamente intrigado y muy sorprendido, pero coloque mis manos en su cintura como signo de aprobación y entrega, en silencio esperé para ver que sucedía. Pego su cuerpo al mío y comenzó a besarme de una forma que me dejo sin aliento, en alguna ocasión sí que me había besado con alguna chica, pero nunca fue acompañado de tanta pasión. Sentí en mi pecho sus duros pezones como si trataran de atravesar mi camisa, su vientre así como los muslos pegados a mí, parecíamos solo uno cuando comenzó a crecer una erección impresionante, me dolía la polla por la presión que estaba soportando dentro de la ropa y contra su cuerpo.
Tiro lentamente de mi sin soltarme hasta llegar junto a una cama, con una mano me aflojaba la correa del pantalón, mientras que con la otra me abrazaba, para evitar que me separase de esa presa que me estaba haciendo, cuando consiguió comenzar a bajarme los pantalones, tironeo también del bóxer y mi polla brincó fuera de el como impulsada por un resorte, tiro de mi camisa y la sacó por la cabeza sin desabotonarla. Me hizo sentar en la cama y ahí comenzó mi particular calvario.
Después de sacarse el top, bajo el que quedo su piel desnuda, comenzó a pasarme los pechos por la cara mientras me acariciaba el cabello, yo no sabia si comenzar a pajearme o seguir esperando, pero lo cierto es que no dudaba que me correría de forma inminente, pues estaba mucho más caliente de lo que había estado nunca, ella continuó con su peculiar campaña y lo que siguió me alegro mucho, al empujarme hasta quedar tendido en la cama y comenzar a besarme el pecho primero, bajando hasta llegar al vientre, una mano se encargo de agarrarme la polla.
Lentamente la masajeaba, pero era mucho menos que una paja, solo notaba su mano paseándose arriba y abajo muy despacio, me sorprendió un primer beso en el capullo que había dejado al descubierto, al retirar el prepucio en uno de sus movimientos, asiendo el tronco un poco más fuerte que en los anteriores movimientos.
No esperaba algo así pero solo fue el principio, siguió besándome la polla en toda su extensión, yo levanté las piernas como acto instintivo al tensarme, así le atrape el torso al estar ella arrodillada, y quedar mis piernas a la altura de sus sobacos, en esa posición le resultó fácil continuar con lo que estaba haciendo y mejorarlo.
Cuando creyó que era el momento, comenzó a engullirla despacio, mientras yo imaginaba que el paraíso tenia que ser algo así, cuando sus movimientos se aceleraron pensé que me correría, pero entonces me sujeto los huevos con una mano apretándolos suavemente, abandono la polla momentáneamente, para dedicarse a lamerlos besarlos y acariciarlos.
Ahora pienso que lo que quería es que se llenaran aún más, pues cuando continuó con la que fue y sigue siendo después de 20 años, la mejor mamada de mi vida. Con los labios esta vez retiro el prepucio y con ligeros lametones en el glande, comenzó el asalto definitivo que culmino al tragarla entera, notaba su nariz contra mi pelvis mientras que el capullo se alojaba en algún lugar de su garganta, desconocía que algo así fuera posible, como tantas otras cosas en las que no me había parado a pensar siquiera.
Fue follándose la boca hasta que no pude aguantar más, a pesar de los sucesivos cambios de ritmo y pausas que fue haciendo para alargarlo al máximo, cuando llego lo inevitable, simplemente me sujete al borde de la cama y comencé a expulsar semen, mientras gruñía como un poseso, Olga sorbía cada nueva descarga como si la vida le fuera en ello, por mi parte cuando logre pensar, solo calculaba lo que podría tardar a reponerme, para que ella comenzara otra vez.
Llego un momento en que todo fue silencio, notaba mi polla alojada en su boca, pero mis piernas perdieron rigidez y pude descansarlas en el suelo otra vez. Sujeto como estaba en el borde de la cama me incorpore, y ella se adapto a la nueva posición sin soltar su presa, cuando le tome la cara con las manos para mirarla, la vi llorando y una suplica se veía en sus tristes ojos. Cuando le pregunté.
¿Qué te sucede, he hecho algo mal, te he ofendido o molestado en algo, quizás te he hecho algún daño?
Su respuesta me dejo mudo.
No es nada de todo eso, tan solo trataba de recordar cuando fue la ultima vez, que había conseguido hacer a alguien tan feliz como a ti ahora, y en realidad hace demasiado tiempo. No se si será el mejor momento para dar consejos, pero de todos modos lo haré.
Entonces sentenció, como si de una formula matemática se tratara.
Lo que has vivido en estos pocos minutos, es la base de un buen sexo.
Y prosiguió con una explicación, que daba verdadero sentido a esas palabras.
Cuando sea el momento y quieras tener buen sexo, el único secreto es este, primero dar, dar mucho, dar sin esperar, la respuesta será la mejor recompensa. No creas que existen los buenos o malos amantes, solo hay dos tipos de amantes, los egoístas y los generosos, independientemente de lo preparados o dotados físicamente que estén, eso solo sirve para los espectáculos o las pelis porno, y se aplica también a las mujeres.
Al principio no entendía muy bien a que se refería, pero cuando se tendió en medio de la cama y me dijo que tratara de hacerla gozar, solo con mi imaginación y sin pensar si seria de forma ortodoxa o ingeniosa, pero si con la única intención de que ella disfrutara al máximo.
Recordé, como me había besado el cuerpo. También algo visto en una película porno, que descargue para un compañero del equipo de waterpolo, había visto en ella como a la protagonista le hacían sexo anal, después de ensalivarle el culo primero con la lengua y después ensanchárselo con varios dedos, haciendo como si se lo follaran con ellos.
Comencé mal por ignorancia como he averiguado con el tiempo, pues ataque directamente los pezones, algo que la puso a mil pero no se quejo. Después fui bajando hasta llegar al vientre, sacarle el pantaloncito fue toda una hazaña, le quedaba muy arrapado pero me ayudo, no me sorprendió que tampoco llevara nada más debajo, con lo que quedo desnuda del todo y pude ver que estaba totalmente, y recién depilada, no había sido algo fortuito lo que estaba pasando, al menos ella estaba predispuesta y preparada para ello, eso me animo a seguir su consejo y tratarla según mi criterio, prescindiendo de si seria de su agrado directamente, o tendría ella que tratar de que le gustara lo que le hiciera.
Lamí su vulva con fruición, hasta que la oí suspirar de forma entrecortada, eso me indico que iba por buen camino, con la lengua trate de penetrarla, y cuál no sería mi sorpresa al comprobar desde esa perspectiva, como su clítoris salía del prepucio y se erguía orgulloso semejando un mini pene, muy diferente a como había visto en la “Wikipedia” en alguna ocasión. Le di unos lametones y comenzó a retorcerse, no podía ser que ya tuviera un orgasmo aunque es lo que al principio pensé, tan solo se estaba colocando mejor, como si así pudiera llegarle más adentro.
Sin dejar de lamer el clítoris ligeramente, metí un par de dedos en la vagina sin saber muy bien que hacer a continuación, en cuanto los noto fue ella la que comenzó a mover sus caderas arriba y abajo, con lo que marcó muy bien la pauta a seguir, y pronto era yo quien la estaba follando con ellos.
Cuando comenzó a soltar flujo, no lo dudé y cambie de dedos, con los mojados le acariciaba la entrada del ano y dos de la otra mano siguieron la labor iniciada poco antes, fue cuando alzo los riñones y se coloco una almohada debajo, con lo que dejaba mucho mejor el acceso a ambos agujeros, tome nota para futuras ocasiones.
Cuando intenté introducir uno de los dedos en el ano, separo más las piernas doblando las rodillas, apoyo las plantas de los pies y suspiro profundamente. Eso pareció más una invitación que una muestra de disgusto, con cuidado apreté y sin problemas lo metí hasta tocar con el resto de la mano en los separados cachetes, lo saque y con los dos dedos juntos repetí la operación, al parecer no era la primera vez que algo así transitaba por semejante lugar.
La resistencia era prácticamente inexistente y al llegar al fondo comencé a acariciar el interior en forma de espiral, como había leído en un artículo muy interesante en https://mx.groups.yahoo.com/group/ACTITUD_GANG_BANG/message/1009 se dilataba o eso me pareció.
Cuando comenzó a acelerar la respiración, afloje la follada con los dedos en su vagina así como los lametones en el clítoris, mi intención era que tardara más en llegar, pero reaccioné algo tarde pues gritó.
SIGUEEEEEEEEEEE………………….NOOOOOOO PAAAREEEES ahoraaaaaaaaaaa.
Se arqueo, seguí con mi actividad de forma frenética, de súbito comenzó a expulsar flujo de forma intermitente y muy abundante, en lo que fue para mi, la primera eyaculación femenina tan poco frecuentes por otro lado, pero fue una gozada, ver como se retorcía solo por el efecto de mis dedos y lengua, cuando trato de enroscarse le di facilidades, apartando mis manos y cara de su cuerpo, después de apartar la almohada me tendí a su lado la abrace y espere, tardó en reaccionar y cuando lo hizo fue para decirme.
¿Comprendes ahora a que me refería antes? ¿Que es lo que esperabas recibir de mi mientras me hacías gozar?
Como parecía una pregunta retorica callé, esperando el resto de su discurso que no tardó en llegar.
Ahora seré yo, quien te muestre lo que una mujer agradecida es capaz de hacer, independientemente de la edad o su físico, solo has de juzgar la entrega.
Me sugirió que me colocara en medio de la cama, entonces se arrodillo a mi lado y como hacia un rato se dedico a besarme el cuerpo, solo que en esta ocasión mis sensaciones eran mucho más intensas que antes, ya no estaba sorprendido solo sentía curiosidad, la satisfizo cuando después de ensalivarme bien la polla, se acuclillo encima de ella y se penetro en un solo movimiento, tomo mis muñecas y coloco mis manos sobre sus pechos, sus pezones estaban duros y los pechos en general ardían, trate de acariciarlos pero por como se movía arriba y abajo resultaba difícil, entonces con sus manos, guio mis dedos para que pellizcara sus pezones, sin dejar de mirar mis ojos solo dijo.
Ahora marca el ritmo que te apetezca.
Solo se trataba de hacerle caso y resultó ser de lo más estimulante, tener el control de sus movimientos con algo tan sencillo para mi como era mantener pinzados los pezones, y tirar ligeramente de ellos para marcar la frecuencia en que ella se movía, eso duró hasta que no pude aguantar más y noté que pronto me correría, entonces ella que lo advirtió en mis ojos, salió de mi y sin dudarlo guio mi polla a la entrada de su culo, bajó algo más despacio que antes.
Notaba una tremenda presión, ante tal maniobra había soltado sus pezones y no fueron mas que siete u ocho las clavadas que se hizo en mi, antes de que eyaculara de una forma que me sorprendió, pues dudaba que pudiera ser capaz de tanto, después de la gran eyaculación que había tenido en su boca hacia quizás una hora antes ¿O eran dos las que habían pasado?
Cuando se quedo clavada al fondo, se abrazó besando mi pecho y murmurando algo que no logre entender, pero cuando la erección desapareció por completo, siguió mucho rato así sobre mi mientras le acariciaba la espalda y todo lo que quedaba a mi alcance, ni que decir tiene que después de eso, ya no recogimos nada más de lo que había planeado. Simplemente fuimos al baño juntos y después de lavarnos mutuamente me preguntó.
¿Podrás venir a ayudarme más días?
Le respondí preguntando, si ya me estaba echando, a lo que entre risas me contesto que de eso nada, primero teníamos que vestirnos e ir a comer al bar de al lado, después regresar al piso para la sesión de la tarde, y me aclaró que su pregunta se refería a días entre semana, ahora que ya me podía hacer una idea de lo que sucedería si acudía a “ayudarla”.
Ya más seria me preguntó.
Esto que ha pasado hoy, ¿Crees que te creara un trauma?
Mi respuesta en este caso fue muy sincera, como todas las cosas que suelo emplear, al tratar con las mujeres de mi entorno.
Hace poco, descubrí por casualidad y por un comportamiento violento, del que no me siento del todo orgulloso, pero que consideré necesario en su momento y por tanto no me arrepiento, que había personas que me veían afeminado, incluso quizás como si fuera gay, y solo porque al estar rodeado de mujeres, algunos de mis ademanes quizás si eran algo amanerados.
La gente que me importa, mi familia y mis compañeros de equipo saben que no soy así, y ahora tú has disipado cualquier sombra que pudiera aparecer al respecto.
Si algo has hecho, es confirmarme algo muy importante, hay que dar para recibir y si alguna vez se pierde en el intercambio, tratar de no echar cuentas y seguir probando.
Nos reímos los dos, y antes de llegar a la puerta nos besamos, y hasta que no regresamos de comer no volvieron los juegos, de los que aprendí muchas cosas. Regresé cada día, primero desmontábamos o empaquetábamos algo, pero sin llegar a emplear más de una hora en tales menesteres, después teníamos sexo de diverso tipo en cada ocasión, hasta el siguiente fin de semana, en que también fue para nosotros, solo que ya estaba todo empaquetado y ella había comprado un pollo asado, para no tener que salir a comer el sábado.
El domingo a mediodía, llamo su marido para anunciarle que había encontrado una casa, y que el jueves la podrían ver, ella marcho el miércoles y regreso el viernes, también nos vimos ese sábado, estaba algo triste pues la casa le gustó y se mudaría pronto, pero cuando me dijo que le había dicho a su marido que estaba con la regla, para no tener sexo con él me sorprendió.
Ese fin de semana fue algo sensacional, tuvimos más sexo que los dos anteriores juntos, quizás porque yo algo había aprendido sobre esa faceta de la mujer. ¿Que es para ellas el sexo y que les hace gozar? principalmente me di cuenta que aprecian mucho más la ternura, incluso si por cualquier causa les provocas algo de dolor sin ensañarte, que encontrarse con tipos muy creídos por su habilidad, el tamaño de su miembro o la potencia sexual.
Tanto Trini como Isabel, se dieron cuenta de que algo sucedía, pero la prudencia les aconsejo no preguntar, hasta que Olga vino a casa y se despidió de mamá, dándole las gracias por mi inestimable ayuda con lagrimas en los ojos, cuando beso a mis hermanas todo fue bien, pero cuando me toco el turno la tuve que sujetar, porque le dio como un mareo.
Fue mamá quien me propuso acompañarla a su casa, desde allí llamó diciendo que tenía miedo y preguntó a mamá si me podía quedar a dormir en su casa, porque habían visto a un tipo raro rondando, y temía que entrara alguien esa última noche, estaba convencida de que si desde la calle veían movimiento en la casa, desistirían de entrar, naturalmente dio su permiso, y en la casa hubo mucho movimiento.
Fue la última noche que pasamos juntos y despiertos, regrese a casa a eso de las ocho, desayune con Trini pues ella tampoco tenia clase ese día, después de un tenso silencio simplemente me dijo.
Raquel necesita tu ayuda, ha roto con el chico con el que estaba y para pasar página le iría bien tener sexo en abundancia ¿Puedes ayudarla ahora que eres todo un experto?
Puse cara de tonto, y Trini me recordó que en ocasiones hablo en sueños, y ella que duerme en la habitación contigua, varias noches había venido a la mía para hacerme callar, y que los papás no me oyeran pronunciar el nombre de Olga entre jadeos y con una erección de caballo.
Ante tales argumentos, le conté algunas de las cosas que había aprendido con Olga y como realmente en solo tres semanas, había practicado más sexo que todos los compañeros del equipo juntos. Fue cuando insistió en que ayudara a Raquel.
Mi encuentro con Raquel fue satisfactorio para ambos, y no solo por el buen sexo que tuvimos, también porque fue quien me abrió una serie de puertas que creí que siempre permanecerían cerradas, como por ejemplo una larga y provechosa relación con mis dos hermanas mayores, pero eso es otra historia que tratare de contar algún día.

Fuente Karla
Esta es la primera vez que escribo la verdad lo pensé mucho y por fin me decidí
Mi historia es real solo cambie los nombres para protegerme a mi y a los que integran este relato, al final solo lo sabemos los cuatro (eso creo), era el mes de mayo de 1985 yo iba en tercero de secundaria, vivía en ese entonces por el parque de Popotla.
Me llamo Karla y en ese tiempo andaba con un niño de mi escuela el cual era mi mejor amigo, Juan paso a ser mi novio solo por no dejar que otra andara con el, nuestra relación era buena, venia ami casa y yo a la de el, salíamos al cine a cotorrear con nuestros demás amigos, su hermana era novia de Paco otro amigo en común y a veces los cuatro nos reuníamos en mi casa para ya saben… empezar platicando y terminar fajando
La hermana de Juan, María, era mayor que nosotros y era muy calentchur yo también lo era pero a los 14 años todavía trataba de ocultarlo a los demás, ella era muyyy explicita y nada penosa cuando estábamos los cuatro, siempre hablaba de sexo y sugería jugar botella de castigos que iban desde besos de 5 minutos asta meter la mano al pantalón, playera, blusa y cosas así
Entre ella y mi amigo si se tocaban mas, pero Juan y yo preferíamos no ir mas allá por lo que solo nos besábamos y acariciábamos por encimita, en ese tiempo yo le hacia el aseo al departamento de mi tío, recuerdo que ya me tocaba la vagina desde antes pero por miedo (pese a que sentía rico) rápido quitaba la mano, pero un día al tenderle la cama a mi tío de abajo del colchón salio una revista en la que estaba una chica con el pene de un tipo en la boca, esa fue la primera vez creo que vi un pene tan gordo y tan grande, ya había sentido alguno al besarme con mis novios pero nunca había los había visto, eso me prendió de inmediato entre miedo y deseo comencé a ver la revista inmediatamente sentí como se mojaba mi vagina y comencé a sentir esas cosquillitas en el vientre, pronto eche a volar mi imaginación y comencé a tocarme mientras veía esas fotos de sexo explicito
Comencé a sentí una sensación de calor subir y bajar mi cuerpo, sentía como que algo quería explotar en mi vientre y una vez mas el miedo, aquella culpa que se siente porque toda la vida te dicen –déjate ahí, eso es malo- al sentir que aquello venia (ahora se que era un orgasmo) me detuve, guarde la revista bajo el colchón y al estarla metiendo vi que había muchas mas revistas, de ahí en adelante las vería a diario mientras me tocaba.
Claro siempre que sentía como que algo quería explotar en mi vientre una vez mas venia el miedo, –déjate ahí, eso es malo- y le paraba perdiéndome esa sensación tan rica que ahora no dejo de experimentar, mi cuerpo estaba como boiler a eso le agregamos los juegos de Paco y María.
Así llegamos a Junio los últimos días de escuela muchas veces ya ni clases teníamos, Paco y María, Juan y yo seguíamos con nuestras reuniones en mi casa aprovechando que mi mamá trabajaba y mi papá había muerto 3 años antes y que mis dos hermanos siempre estaban en la calle solos en casa veíamos películas, platicábamos, jugábamos y fajábamos, claro llego el día de mi cumple yo tenia 15 pero mi fiesta me la harían meses después, entre Junio que cumplí mis 15 y Octubre mes en que me hicieron mi fiesta, perdí mi virginidad claro con Juan y con una pequeña ayuda de María y Paco, las cosas pasaron así
Un día cuando llegaron a mi casa María llevaba un pantalón de mezclilla y yo traía puesta una falda y blusa estaba como siempre sola, tocaron el timbre y baje a abrir estaban ahí los tres y me dijeron que querían que fuéramos al cine, como mi mamá no estaba y no le había pedido permiso pues les dije que no podía que mejor pasaran así entonces pasaron y ya adentro empezamos la platica, estábamos en la sala, en casa la sala tenia 3 sillones tipo colonial dos individuales y uno para 4 personas Juan y yo estábamos en el de 4 personas y María y paco estaba en uno de los que eran individual, los tres sillones formaban un cuadrado por lo que los que estuvieran ahí podían verse de frente sin ningún problema, y comenzamos como siempre a platicar asta que llegamos al tema del sexo, que si se siente rico, que si se pone duro la platica fue subiendo de tono, Paco y María comenzaron a fajarse se daban unos besotes que parecía querían comerse, para no variar Paco comenzó a desabotonar el pantalón y bajarle el cierre a María para introducirle la mano y ella comenzó a gemir, Juan y yo solo veíamos acostumbrados a siempre verlos ya que siempre hacían lo mismo, Juan me tomo de la nuca y me acerco a él para que lo besara comenzamos a besarnos de repente Paco le dijo a María –vamos a hacerlo- nunca escuche la respuesta de María pero creo que asintió con la cabeza porque paco se separo de ella y se desabrocho el pantalón bajándolo a medias nalgas
María comenzó a meterse el pene de Paco a la boca y chapárselo, eso estaba yendo mas allá de lo normal nunca habían echo eso frente a nosotros Paco le bajo los pantalones a María ella abrió las piernas, el se hinco, no veíamos como entraba el pene en la vagina de María pues solo veíamos a Paco por atrás moviéndose pero si escuchábamos como María jadeaba y ese sonido que hace un pene entrando y saliendo de una vagina súper húmeda. Yo estaba que ardía al escuchar esos sonidos tan excitantes mi vagina comenzó a humedecerse también, por unos segundos Juan y yo nos quedamos viendo a su hermana coger con nuestro amigo ahí frente a nosotros, Juan me siguió besando yo cerré los ojos y me deje llevar no sabia que hacer a los 15 años no tenia ninguna experiencia, en las revistas de mi tío solo eran fotos nunca tuvieron las revistas movimiento y ahí estábamos oyendo como María gemía y como su vagina elevaba sonidos de chasquidos cada que le pene de Paco entraba en ella
No se cuanto tiempo paso Juan y yo nos besábamos y nos acariciábamos pero en tiempos dejábamos de besarnos para ver el espectáculo de sexo en vivo, no supe que decir y solo se me salio decirle a Juan –que onda con estos- Paco giro un poco sin sacárselo a María nos miro y nos dijo -¿Qué… ustedes no lo van a hacer? – al momento que llevaba su mano a la bolsa de su pantalón para sacar un condón que traía en ella y lanzarlo hacia nosotros
Juan lo tomo bajo su cierre del pantalón y saco su pene erecto, yo lo vi y no pude hacer mas que mirarlo, Juan abrió la envoltura y comenzó a ponerse el condón mientras yo levantaba mi falda para quitar mi ropa interior mojada del puente por tanta excitación, Juan se sentó en el sillón y yo me senté sobre de el, las rodillas apoyadas en el sillón frente a frente me levante un poco sobre mis rodillas para acomodarme al sentir la punta de su pene en mi vagina una oleada de calor y electricidad recorrió mi cuerpo despacio comencé a bajar y ambos cerramos los ojos ahí estaba entregándole mi virginidad a Juan, no por amor si por tanta calentura
Recuerden que les dije que era mi mejor amigo y solo fue mi novio por no dejar que fuera novio de otra, pero eso que importaba su pene estaba totalmente dentro de mi vagina, comenzamos a movernos yo sentía estar en el cielo no recuerdo cuanto duro, lo que si recuerdo es que no me dolió no hubo sangrado como muchas dicen que pasa solo había placer y sensaciones nuevas, tampoco recuerdo si terminamos antes que María y Paco si terminamos después, lo que si recuerdo es que una vez que termino esa orgia María se paro y se fue al baño y yo atrás de ella, María estaba llorando y le pregunte el porque ella me dijo que Paco le había dicho que era una puta y que ella no lo había echo con el por puta sino porque lo amaba
talvez no era una puta, pero es cierto que por ser mayor que nosotros aunque no por muchos años no debió de haber echo todo eso enfrente de su hermano y de mi, al otro día Juan fue a verme y me dio una nota en la que me decía que el no hubiera querido que las cosas pasaran así yo la verdad nunca sentí culpa ni remordimiento
lo hicimos algunas veces mas, después entro otra persona a mi vida y lo termine, yo recuerdo que para mi era mas placentero masturbarme que tener relaciones con Juan, con mi otra pareja descubrí lo rico que son los orgasmos me case cuando apenas cumplí los 17, después supe que Juan se volvió gay pero eso ya es otra historia

Este es el relato de mi primera vez espero que les guste
mi correo para que me contacten es
erendira_m2000 @yahoo.com.mx
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Una experiencia increible |
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Todas tenemos un límite, el mio había llegado hacia unos años, cansada de justificar todos los movimientos, todas las decisiones, decidí no volver a dar explicaciones a nadie, y menos a los hombres. Soltera, con una edad suficiente para hacer lo que quisiera sin pensar en las consecuencias y tras un gran desengaño amoroso había decidido no volver a enamorarme, solo quería seguir viviendo mi vida y disfrutar de los placeres de la compañía masculina cuando los necesitara y consiguiera claro. Era mi amigo desde hacia muchos años, me había acostado con él varias veces, cuando las circunstancias eran propicias, pero nunca había pensado en compartir mi vida con él, tampoco todas mis fantasías sexuales. Pero él no pensaba como yo. En los perfiles sociales se conoce a mucha gente, de todo tipo, y si tienes suerte pues puedes conocer a alguien con quien compartir ciertas cosas que no compartirías con personas que conoces. Una noche en mi perfil social me hablo un hombre, su foto era atractiva, aunque la mayoría de las fotos de los hombres casados son falsas, empezamos a hablar y transcurridas varias semanas de conversaciones mas o menos subidas de tono, empezamos a hablar de fantasías, el me contó las suyas, básicamente un trío con dos mujeres, yo le conté las mías, pero no debí hacerlo, mi nuevo contacto no era otro que mi viejo amigo y aprovecho la información para llevar a cabo su dulce venganza y de alguna forma cumplir su fantasía y la mía, aunque yo lo supe después que él.
Era viernes por la noche, al salir de trabajar, tenia planeado un fin de semana de sillón y libro, había hecho compra para todo el fin de semana la tarde anterior que pude salir antes. Al llegar al parking a coger el coche había un coche aparcado junto al mio, era un parking público y siempre había algún coche pegado al mio, intente entrar en mi coche, pero no podia, asi que tuve que abrir todas las puertas para entrar por la del acompañante, no sin antes soltar por mi boca mil improperios por la torpeza del que habia aparcado el otro coche, pues anda que no tenia sitio para tener que invadir mi espacio.
Al subirme al coche y cambiar de asiento y antes de que pudiera poner la llave en el contacto, mientras colocaba mi ropa por el ejercicio de acrobacia que tuve que hacer, la puerta del acompañante se volvió a abrir y sin darme tiempo a reaccionar la puerta de atras de mi lado también se abrió y cerro. Me puse nerviosa empece a gritar, hasta que me pusieron la mano en la boca, con un calladita y tranquila, arranca y conduce hasta donde te digamos.
Salí del parking en dirección a las afueras, y me fueron dirigiendo hasta un hotel apartado en medio del campo, fue una larga y tensa hora de viaje, temblaba y suplicaba que me dejaran tranquila, pero por respuesta solo recibia un calla y conduce, y de vez en cuando una mano desde atrás me rozaba el cuello y metia la mano por debajo de mi blusa hasta mi pecho.
Cuando llegamos al hotel, aparque, y me taparon los ojos, me bajaron del coche y cogiendome cada uno de un brazo me introdujeron en una estancia caldeada, llore, suplique, me resisti, pero no me sirvio de nada, iba casi sin tocar el suelo. Al entrar en la estancia me dejaron sentada en una silla, con los ojos vendados, y entonces reconocí su voz al saludarme, !hola preciosa¡..., eres tu?, dios mio como has llegado tan lejos?, no ves que esto es un secuestro? Cuando te pille no te van a quedar ganas de bromear en la cárcel?... No me dejo terminar la frase, alguien ato mis manos a los brazos de la silla y mis tobillos a los pies de la silla, cuando estuve atada, me quitaron la venda de los ojos, y allí estaba el, sentado frente a mi, fumándose un cigarro, sonriendo, disfrutando del momento, mientras yo con la pintura corrida por mi cara con el corazón a mil por hora y un estado de nervios que me hacían saltar en la silla.
Debo reconocer que verle en parte me tranquilizo porque sabia que volvería a casa, como y cuando no lo sabia pero estaba segura que no me haría daño, o por lo menos un daño irreparable.
Empezo a hablarme sobre los años que nos conociamos, las veces que nos habiamos acostado y todo lo que no habiamos compartido, hasta el dia que habiamos empezado a hablar por el portal social, me quede perpleja, entonces supe con quien habia estado hablando estos ultimos dos meses.
Si me hubieras dicho que lo que querias era acostarte conmigo, lo habriamos hecho como otras veces – le dije bastante cabreada y sin escatimar insultos. No quiero acostarme contigo, quiero hacer realidad nuestras fantasias, las tuyas y las mias, creo recordar que la tuya mas o menos empezaba como vamos ahora, y ya es momento de seguir, que el fin de semana es muy corto.
Sin volver a hablar alguien me tapo los ojos nuevamente, empezo a sonar musica de fondo, y note como unas tijeras iban cortando mi ropa, toda menos mis bragas y mis medias. Me quitaron los zapatos y me dejaron desnuda, parada y sin saber que pasaria, intentaba oir que habia a mi alrededor pero no tuve mucho éxito, la musica amortiguaba el resto de sonidos.
Unas manos empezaron a recorrer mi cuerpo, acariciando mis pezones, mi cuello, mi vientre, mis piernas, no sabia cuantas habia, pero si sabia que eran mas de una, y otra se dirigio a mi sexo, por encima de mi braga acariciaba mis labios hasta que empezo a notar la humedad y el calor fruto de la excitación involuntaria de mi cuerpo, no queria, pero al ver que no corria mi vida peligro me habia relajado y esa relajacion junto con las manos expertas estaban provocando que me excitara, y mas de lo que habia imaginado.
No se cuanto tiempo paso, pero si se que estuve al borde del orgasmo solo con esas caricias, perdi el control de mi cuerpo y los jadeos se oian por encima de la musica, junto con las risitas complices de las personas que tenia alrededor, cuando estaba a punto de correrme por segunda vez, suplique que no pararan y a cambio recibi un chorro de agua fria en mi sexo y una sonora carcajada.
Eso era una tortura, una cruel tortura, porque tras el chorro de agua volvieron a acariciarme hasta el punto del orgasmo nuevamente, asi cuatro o cinco veces, mientras mis pezones eran pellizcados, mordisqueados, lamidos, enfriados con hielo y calentados con cera derretida. Cuando no aguante mas suplique que siguieran hasta que me corriera, a lo que mi amigo me contesto que estaba disfrutando del espectaculo y no pensaba perderlo.
Pararon, pero yo lo que queria era correrme estaba como loca, necesitaba ese orgasmo que me liberara de la tensión, senti como me desataban las manos y las piernas y me pusieron de pie, me quitaron las bragas y me pusieron de rodillas con algo entre las piernas, note que un falo de silicona rozaba la entrada de mi vagina, me puse tensa, pero me empujaron hacia abajo, hasta que entro entero en mi vagina.
Con los brazos en cruz, sujetos por dos personas, ese falo se empezo a mover dentro de mi vagina, mientras un dedito de silicona acariciaba mi clitoris, no aguantaria mucho, me estaba volviendo loca, estaba muy exitada, muy muy excitada, y aun en contra de mi voluntad, o habiendo perdido toda la voluntad, empece a mover mis caderas al mismo tiempo que el falo hacia su trabajo en mi interior, cuando empece a temblar y gritar, mi amigo, paro el movimiento, suplique que siguiera, y habia empezado y no podia parar, pero me incorporaron y empezaron a reirse, tras un tiempo suspendida volviero a bajarme y volvieron a activar el falo, hasta que todo mi cuerpo fue invadido por un brutal orgasmo interminable.
Sin fuerzas despues de semejante orgasmo, ataron mis manos a la parte trasera del potro, y me quitaron la venda de los ojos, mi amigo estaba de pie frente a mi, con una joven tumbada sobre un potro mas alto, penetrandola mientras me habia estado mirando, ella disfrutaba mientras me miraba y se reia y el no dejaba de bombear en su vagina, hasta que los dos llegaron al orgasmo a la vez.
Debo reconocer que esa escena volvio a excitarme, eso y que el falo seguia moviendose en mi vagina y acariciando mi clitoris, la posición que tenia impedia que me levantara, y la escena frente a mi cambio, uno de los hombres que me acompañaron hasta alli, estaba desnudo y habia sustitudio a mi amigo en su postura, tras la joven, volvio a penetrarla, mientras ella limpiaba el pene de mi amigo con su boca, estaba absorta mirando cuando el otro hombre se acerco a mi, y puso su pene delante de mi boca, agarro mi cabeza y empezo a follar mi boca, como si hiciera una vida que nadie le chupaba el pene.
Termino corriendose sobre mi cara y mi pecho y yo ya estaba nuevamente excitada y al borde del orgasmo, cuando pude mirar frente a mi, mi amigo estaba follando con la joven, mientras que otra joven estaba con las piernas abiertas encima de su cara y gritaba de placer mientras mi amigo le comia su coño.
No se cuanto tiempo pasamos asi, pero ya me dolian las rodillas, mi vagina estaba irritada y mi clitoris tambien. Me destaron, me llevaron a una cama y ataron mis piernas y mis manos a las cuatro esquinas de la cama, me arroparon y me dijero que podia dormir un rato, estaba hambrienta y no sabia si podria conciliar el sueño, pero cerre los ojos e intente conciliar el sueño en esa posición. Todos se fueron bajaron la musica y me dejaron sola. No se cuanto tiempo paso, pero si me quede dormida, porque me despertaron pelllizcandome los pezones, sobresaltada mire a mi alrededor, no podia ver, me habia vuelto a tapar los ojos, el dolor en los pezones era intenso y constante, por lo que pude imaginar que eran unas pinzas, jugaron durante un buen rato con ellas, y manosearon mi cuerpo burdamente, pellizcandome en los labios vaginales, mordisqueando el resto de mi cuerpo, eso no me gustaba, me hacia daño.
Chicos, no hagais daño, todavia, dejarla un ratito que tiene que comer algo, queda mucho dia por delante. Les dijo mi amigo desde el fondo de la sala.
Me desataron, y cogiendome por los brazos y la cadena de las pinzas de los pezones me llevaron hasta una silla, donde fueron dandome fruta, zumo y un croasan. Deboraba la comida, estaba hambrienta y no me importaba estar desnuda o que me miraran comiendo, al terminar senti la necesidad de ir al baño, y se lo hice saber, me llevaron al baño, sin quitarme la venda de los ojos, me sentaron en el wc y cuando termine me metieron a la ducha, donde me ducharon entera, con agua caliente, dirigiendo el chorro sobre mi sexo, fue relajante y excitante a la vez, porque cuando dirigian el chorro sobre mi sexo cambiaban la temperatura del agua, me lavaron el pelo y me enjabonaron, me secaron y me pusieron una tunica por el cuerpo.
Era temprano por la mañana, hacia frio en la calle pero habia salido el sol, mi amigo estaba en la terraza, con una bata y un pijama, mientras mi tunica era casi transparente, negra y abierta por los lados, me llevaron hasta el, y me ofrecio un café, tiritaba de frio, cogi el café y empece a beberlo despacio.
Me pregunto que tal habia dormido, y solo se me ocurrio mandarle a la mierda, se rio y me dijo que fuera buena o el se iria y seria peor.
Terminamos el café y agradeci entrar en la sala nuevamente, habia un gran sillon y una enorme tele en una esquina, me agarro de la mano y me llevo hasta alli, se sento a mi lado y puso la television, una pelicula porno empezo y se acomodo con su brazo rodeando mis hombros.
Tras diez minutos de pelicula, estaba excitandome, y el se dio cuenta, rozo mis pezones empinzados y di un respingo, las pinzas y la excitación provocaron un dolor y calor que me hizo saltar. No me permitia apartar la vista de la pantalla pero si vi como desde el fondo de la estancia, la joven de la noche anterior entro con un casaca negra como la mia, y lucia un cuerpo impresionante debajo, se sentó al lado de mi amigo, y le alcanzo algo que no logré a ver hasta que el mismo lo puso en mi mano.
Masturbate para mi, mientras vemos la pelicula juntos, era un falo de silicona suave, me incline en el sillon y empece a rozar mi clitoris con el consolador, por debajo de la casaca, el la desabrocho para ver bien mi cuerpo y como me masturbaba, al hacerlo gire la cabeza y vi como la joven estaba masturbandole a el primero con la mano y despues imagine que lo haria con la boca. No quiero que te corras hasta que yo no te autorice y no quiero que pares, asi que controlate porque si te corres tendre que cambiar mis planes. No se que planes tenia ahora, pero creo recordar que mi fantasia incluia castigo corporal suave y no me apetecia probarlo.
Se desabrocho la bata y la joven se subio sobre él, mientras veia la película el la penetraba, la escena era como en la pelicula, ella mirando la tele, subida sobre el, mientras el la masturbaba y yo me masturbaba mirando la tele y mirandoles de reojo, estaba muy excitada, pero tenia que controlarme, la pelicula duraria una hora y media por lo menos y si no me controlaba me correria no una vez sino varias.
Mientras los actores cambiaban de postura ellos tambien cambiaban, nunca habia visto a mi amigo con esa resistencia fisica para follar con una mujer, las veces que habia estado con el, no habia aguantado tanto, mire la pantalla y vi como la actriz que estaba follando con el actor, empezo a acariciar a la otra actriz, y en ese momento mire y vi a la joven bajarse de encima de mi amigo y dirigir sus manos a mis pechos mientras buscaba mi boca con su lengua, intente apartarla y mi amigo sujeto la mano que tenia libre, solte el consolador para apartarla, pero ella misma sujeto mi mano, por lo que no me quedo mas remedio que estarme quieta y besarla.
Su boca sabia al pene de mi amigo, lamio mi cara bajo por mi cuello y se cebo en mis pechos rodeadon las pinzas que todavia estaban puestas y que me provocaban placer y dolor, quito las pinzas y lamio los pezones para quitarme el dolor, evidente por el respingo que di. Siguio bajando por mi vientre hasta mi mano, me aparto y cogio ella el consolador, lo introdujo hasta dentro de mi vagina y empezo a lamerme el clitoris, no aguantaria, llevaba casi una hora masturbandome y controlandome para no correrme y ahora eso era insoportable, me dolia solo de aguantar, era imposible soportarlo, y asi lo dije entre jadeos, pero no escuche permiso, siguio jugando con mi clitoris mientras me masturbaba y mi amigo miraba sonriendo mientras el mismo se masturbaba, hasta que no aguante mas y un orgasmo salvaje recorrio mi cuerpo, ella siguio y siguio hasta que mi cuerpo se relajo, creo que fue mas de un orgasmo pero perdi la nocion, tenia una lengua prodigiosa, unas manos increibles, nunca ningun hombre me habia hecho disfrutar asi, pero lo iba a pagar.
Cuando termino la pelicula, mi amigo y la joven se levantaron y se fueron, me dejaron tirada en el sillon, con la tele apagada, el consolador metido en mi vagina y exausta, cerre los ojos, y me quede quieta intentando recuperar la respiración, y pensando que es lo que habia pasado, como mi cuerpo habia reaccionado asi, nunca me habia interesado tener relaciones con mujeres, no me gustaba, pero ella fue una locura. Absorta en mis pensamientos escuche abrir la puerta, y mis dos “captores” entraron, me llevaron a otra sala, un baño mas grande, me ataron al techo y al suelo y cogieron una manguera, agua caliente, que agradeci, agua fria que me puso tensa, muy fria, y de nuevo agua caliente, esto era lo que me tocaba por haberme corrido sin permiso, pero nunca habia esperado que me diera permiso, asi que ya lo tenia planeado. Tras el agua, vinieron los golpes con unas cintas de cuero anchas, no muy fuertes pero si lo suficiente como para que les suplicara que no me pegaran mas, en vano, porque hicieron lo que quisieron, cuando vieron que estaba agotada y dolorida, me desataron me taparon con un albornoz y me volvieron a llevar a la sala.
Una mesa con comida y mi amigo me esperaba, tenia un hambre voraz, pero no queria que lo supiera, estaba enfadada, indignada y agotada, me sente frente a el y empece a comer despacio, una ensalada tibia y un filete, no le dirigi la palabra en todo el tiempo, despues la joven retiro los platos y trajo el postre, mouse de chocolate con frutos rojos, al terminar el postre, me miro fijamente y me dijo: Si tienes mas hambre dimelo, si no, vamos a disfrutar juntos de una apacible siesta. A lo que algo borde le conteste, sera apacible si tu no estas. Y me dijo que asi sea.
Se levanto, salio de la sala y entraron los dos muchachos, retiraron la mesa, bajaron las persianas, pusieron musica suave y se marcharon, era mi oportunidad de marcharme yo tambien, ya estaba bien de tonterias.
Intente salir, pero todas las puertas estaban cerradas, todas menos la del baño pequeño que estaba abierta, sin ventana, asi que me quite el albornoz y me meti en la cama, me quede profundamente dormida, sin sueños, sin oir nada, sin sentir nada, la verdad es que estaba satisfecha, dolorida, pero satisfecha.
Me despertaron unas manos en mi espalda, mire y era la joven, estaba poniendo aceite en mi cuerpo, dandome un masaje para quitarme las rojeces de los golpes con las cintas de cuero de la ducha anterior.
Me dio la vuelta he hizo lo mismo con la parte delantera de mi cuerpo, al llegar a mi sexo, cogio un bote diferente, se puso en los dedos y directamente los introdujo en mi vagina, mientras con la otra mano abria bien mis labios, estaba frio, pero poco a poco empece a sentir un calor intenso en el interior de mi vagina, se lo dije, a lo que me contesto, ahora te quitaran el calor, tranquila.
Se levanto se fue y vinieron mi amigo y los dos muchachos, con un potro, grande, no muy alto y con correas en las patas. Me sacaron en volandas de la cama, me tumbaron en el potro con la cara hacia abajo y me ataron piernas y manos, ya estaba cansada de experimentos, les pedi que me dejaran tranquila, pero solo se rieron.
Mi amigo me beso en la boca levantandome la cabeza, mientras me sobaban los pechos y otra manos acariciaba mi sexo, mi clitoris y mi vagina ardiente, iba a tener un orgasmo solo con las caricias, estaba dilatada y empapada, y sin pensarlo dos veces, mi amigo se dio la vuelta y me penetro hasta el fondo, empezo a bombear con fuerza, con rapidez, hasta que termino corriendose, antes de que yo lo hiciera, tenia muchas ganas pero no podia, el lubricante estaba haciendo que no llegara al orgasmo, tras el, el joven que me estaba acariciando el pecho, me penetro igual, con mas impetu, y despues el tercero, los tres seguidos y seguia excitada y sin poder correrme, me desataron, me llevaron a la cama me clavaron en el potro con el falo vibrador, y lo pusieron a funcionar muy rápido, mientras me acariciaban el ano, eso si me preocupo, no quieria que me penetraran por el ano tambien, eso iba a ser demasiado, pero no tuve opcion, me inclinaron hacia delante y mi amigo primero me penetro sin mucho miramiento, el dolor fue intenso, pero duro poco, el placer fue increible, estuvo penetrandome por el ano hasta que tuve un orgasmo, brutal, inteso, fortisimo, no podia dejar de temblar, no podia controlar los espasmos de mi cuerpo.
Mi amigo se corrio dentro de mi, y cuando termino, me invito a ir al baño a asearme. Fui al baño, me lave bien, me recompuse y sali envuelta en un albornoz que habia en una percha, al salir estaba mi amigo solo, los jovenes se habian ido.
Espero que hayas pasado un buen sabado, es tarde, casi la hora de cenar, me he permitido pedir la cena para los dos tambien, consistente, porque la noche espero que sea larga. Le pedi que parara ya, que estaba agotada, dolorida y no tenia ganas ni de verme sola, que habia sido una experiencia impresionante pero que ya tenia que terminar.
Trajeron la cena, una mesa larga y completa, vinieron los dos chicos y la chica que habian estado con nosotros, se sentaron a cenar estuvimos hablando de cosas intranscendentes, no tenia ganas de mucha conversacion pero no queria poner el punto disonante, risas y vino, cava para el postre todo lo que se podia esperar de una cena previa a una noche romántica, solo que esa noche no seria romántica, habria sexo, pero no seria romántica.
Retiraron la cena, bajaron la luz, pusieron musica y se desnudaron, mi amigo me invito a hacerlo y esa ultima noche fue algo asi como una cama redonda, creo que me comieron todos y ella, fui penetrada por todos y masturbada por ella con un falo de silicona, juegos lesbicos mientras nos miraban, doble penetración con mi amigo y un joven, con mi amigo y el falo, penetraciones con dildos, fotos, cava, agua, mermelada, hubo de todo en toda una larga noche que nos condujo al amanecer todos tumbados unos sobre otros, todos dormidos. Cuando nos levantamos vi por primera vez un reloj en la pared, eran las 12 supongo que del domingo, me dieron un pantalon y una blusa, de mi talla, y me acompañaron hasta mi coche, mi amigo me dio un beso y las gracias, y a mi no me quedo mas remedio que darle otro, mas apasionado que el que me habia dado a mi.
El lunes al ir a trabajar tenia ojeras, y estaba agotada, pero he de reconocer que en mi vida habia estado tan satisfecha sexualmente como ese lunes y que cada vez que lo recuerdo me excito y me gusta esa sensacion.
Ah, por cierto, volvi a quedar con mi amigo y ya no fue lo mismo, fue mejor. |
El confidente | 2010/12/10
"Hola, soy Jorge, un profesor universitario de 40 años que, sin saber cómo, se ha visto seducido por una alumna de su clase a la que doy clases particulares. Mis clases fueron mucho más que matemáticas: desvirgué a mi alumna por delante y por detrás y la enseñé a hacer una buena mamada... ¿Quiéres que te cuente mi história? Déjame que te de clases particulares..., no seas mala".
Tengo 40 años cumplidos y 16 de casado, sin hijos porque según el médico no puedo embarazar a nadie, soy estéril.
El caso es que una de mis alumnas ha cumplido recientemente los 18 años (soy profesor de primer curso de universidad) y empezó desde hace un mes a acercarse a mí de manera muy coqueta, cuando en ocasiones estuvimos solos, alejados de la vista de las otras compañeras. Ella es de tez morena y muy delgadita. Sus labios son carnosos y sus ojos negros me matan, como su pelo negro lacio azulado que le llega a los hombros.

Hace una semana, mientras llovía en mi ciudad, era poco antes de la noche, cuando pasé por casa de esta alumna, a la que doy clases particulares. Ella estaba sola y estudiaba primer curso de Matemáticas en la universidad (la clase que yo imparto). Se trata de un centro religioso, aunque yo no soy sacerdote, por lo que las alumnas van bastante recatadas en el vestir.
Cuando abrió la puerta me dedicó la mejor de sus sonrisas. Sus labios siempre me vuelven loco y había tenido fantasías nocturnas con ellos, pero en la realidad nunca intenté nada por mi iniciativa.
-Pasa profe, y ayúdame con los estudios mientras viene papi, que se está retrasando y llegará en una hora.- me dijo y me tomó de la mano apretándola. Se sentía en ella un sudor helado de nerviosismo.
Me llevó directo a su cuarto adornado con fotos de cantantes de moda y me sentó a su lado en su propia cama para enseñarme sus libros. Su falda a cuadros de uniforme universitario estaba subido por arriba de sus rodillas para mayor comodidad y su blusa tenía los botones superiores abiertos y se veían, sin sostén, sus pechitos morenitos con pezones evidentemente erectos.
Me sentí mareado, pero no dije nada. Ví los libros y quise leerlos, pero su mano se posó sobre mi pierna izquierda, por donde descansaba mi verga que es muy grande, debo decirlo, y eso me ha provocado muchos problemas en mi vida. Tuve una gran erección al instante y ella la notó.
Su dedo meñique sudado tocó la enorme punta de mi nabo que estaba por explotar y ya no hubo necesidad de iniciativas. Le tomé la mano y la puse sobre el glande de mi pollón y ella empezó a acariciarlo y cerró sus ojos negros. La besé en la boca y le introduje la lengua mientras ella aceleraba la caricia en mi pene. Me estaba haciendo una buena paja.
El suceso me turbó tanto que he olvidado algunas partes. Recuerdo que ya estábamos desnudos y yo la besaba mientras me echaba encima de su cuerpecito, muy delgadito, morenito, apenas con vello en su pubis, pero bien delineado, como de modelo, aunque sus caderas bastante estrechas aún por la edad.

Hubo juego de manos y le mamé su coñito 5 minutos hasta vibró y se tensó en un largo orgasmo. Lloró abiertamente y pensé que todo terminaba, pero ella misma me tomó del brazo cuando quise abandonar la cama y me dijo:
-’Házmelo, méteme esa gran polla que tienes entre las piernas’.
Me volví una bestia, la tomé del pelo y la agarré con rabia sexual. No podía aguantar más, la polla me iba a reventar. Se la intenté meter de golpe y se le llenaron los ojos de lágrimas de lo grande que tengo el nabo.
Ella seguía llorando, pero pidiendo más, entonces decidí penetrarla entera. Busqué una crema de manos que estaba cerca y se la unté en sus labios vaginales. Luego le empecé a introducir mi enorme verga. Es muy grande y cabezona y creí que no entraría. Ella gritó alto y sin tapujos y se le bañó de lágrimas el rostro, pero eso me dio más ganas y le metí todo el bate dentro de su coñito, donde algo sonó como tela de plástico reventada y sentí un líquido caliente sobre mi pene. Era sangre, bastante sangre.
Creo que la punta de mi pene le estaba entrando hasta en el útero, porque ella lloraba de dolor de verdad y se retorcía, mientras yo la trataba de mantener inmóvil oliéndole el pelo con furia como un animal. Cuando quiso sacar mi pene de su vagina, la penetré , más despacio pero sin parar.
Entré y salí como 30 veces, cada vez más profundo hasta que ya no podía más y temí terminar en su interior. Entonces decidí darle la vuelta. La sangre manchaba la sobrecama blanca, pero de nuevo unté crema, esta vez en el huequito blanquecino de su ano. Ella es morenita, pero el culito lo tiene blanquecino, no se por qué. Puse la punta de mi verga en su hueco mientras le agarraba hacia atrás su cabellera.
Empezó a entrar con dificultad, pero al final su ano se abrió a mi verga. Sus nalgas son delgaditas y apenas protegen el hoyito en el centro. Entonces le abrí las nalguitas con una mano y le dejé ir todo mi sable dentro del culo. Logré meter todo mi tubo en ella y estuve yendo y viniendo con furia hasta que creía que se había desmayado del dolor, porque dejó de gritar y de morder la almohada y se quedó toda floja. Mi verga estaba toda adentro de su ano y un hilito de sangre resbalaba por uno de sus glúteos tan flaquitos. Así estuve descansando hasta que ella se reanimó un poco, pero no se movía mucho porque decía que le había gustado tanto que estaba en la gloria.
Mi alumna dio un suspiro hondo cuando por fin saqué mi enorme verga de su culo y estaba más grande y roja que de costumbre. Aún no había echado mi leche que tenía regada debido a tres semanas sin sexo. Sofiita la vio y me dijo:
-’Tío, ahora ni sentarme voy a poder. Me has dejado toda abierta’.
-’Así te he hecho una mujer’- le dije con cierta brutalidad.
Entonces la agarré y le puse la cara sobre mi pene, mientras la obligaba a arrodillarse en la cama y a lamer. Empezó como con mordiscos y le fui diciendo cómo tenía que hacerlo. Cuando tocaba mi verga con los dientes le daba un golpe en la cabeza. Aprendió rápido ‘Como una piruleta’, le dije, y empezó a hacerme la mamada de mi vida.
Cuando estaba a punto de reventar, la cogí del pelo sin miramientos y la tendí sobre la cama boca arriba. Me senté sobre su pecho sin dejarle ir mi peso (soy recio aunque no alto) y le metí la cabeza de mi verga en su boca. Ella intentó tomar el pene con las manos para evitar que entrara todo en su boca, pero al final accedió.
Rodeó con mis manos mis nalgas y la guíe para que introdujera el dedo índice derecho en mi ano, mientras empecé a mover mi verga en su boca, primero hacia los lados y luego de frente hasta que sentí claro que toqué su campanilla porque dio un brinquito y pareció tener una arcada, pero siguió mamándomela.
Me siguió metiendo ahora dos dedos en el culo, mientras empecé a entrar y salir en su boca con todo mi pene hasta que ya no pude más y exploté. La primera descarga se le debe haber ido hondo porque intentó zafarse y tembló como en una arcadita.
Entre gritos y gemidos apagados fue recibiendo toda mi descarga de semen, creo que era como medio litro y supe que pretendía retenerlo en la boca sin tragarlo, pero era tal la cantidad y tal la fuerza que ejercía yo dentro de su boca, que le fue imposible. Empezó a dar tragos aún antes de que terminara yo de dispararle leche dentro de la boca. Se lo tragó todo y sólo le quedaron hilitos que parecía de almidón en las comisuras de los labios cuando al fin saqué mi pene y le di un beso largo y le mordí los labios con mis dientes.
Tenía su carita morena de colegiala asustada llena de lágrimas, pero se abrazó desesperada a mí y me pidió que me quedara toda la tarde. Sin embargo el timbre sonaba en la puerta y se oyó la voz de su padre diciendo que había perdido su llave.
-’Quédate aquí, profe, mientras vuelvo’ -me imploró, mientras se limpiaba con la sábana los hilos de sangre que le corrían hasta las piernas-.
Se vistió rápido sin ropa interior, con su falda de colegiala y se fue caminando un poco dificultosamente para ir a abrir a su padre. Cuando eso sucedió, abrí la ventana del cuarto de Sofiíta que da a la calle y huí como un amante perdido. Esa noche no pude dormir de felicidad. La verga me ardía y ví lesiones de dientes infantiles en la punta y desgarros que me hice al desgarrarla a ella, pero me sentí realizado. En la mañana del día siguiente recibí su llamada.
-No me dejes así , profe, ven, que me quedé en casa sola con el pretexto de que estoy enferma y no pude ir a la universidad.-
Volví y desde entonces estoy viviendo una aventura muy seria que me conmueve y me angustia. Si me descubren pienso que muero o me matan y Sofiita es cada vez menos discreta y más exigente en cuanto a los experimentos sexuales. Ayer apenas me insinuó que le llevara otro hombre de confianza para que se la metieran dos a la vez.
Me sentí celoso y agobiado y ahora estoy con este problema. Me llama por lo menos cuatro veces a mi oficina y mi secretaria (de quien fui amante hace dos años) empieza a sospechar y sonríe maliciosa cuando me dice ‘Lo llama su niña, señor.
¿Qué hago? Me siento fuera de este mundo con esa niña tan bella, no sé cómo va a acabar ésto.

El confidente |
Acudí con mi marido a uno de los locales de intercambio que conocíamos. Para la ocasión, me puse un vestido que me había comprado él, de lo más sexy y provocador. Un vestidito ajustadísimo de lycra que deja al descubierto parte del pecho y llega justo por debajo de las nalgas, de tal forma que con él puesto se puede ver todo lo que hay debajo. Y debajo del vestido sólo llevaba una tanga, con lo cual mis nalgas quedaban a la vista de cualquiera.
Salimos a bailar y, mientras disfrutábamos de la música como locos, mi marido me iba subiendo el vestido hasta la cintura, así que, salvo por la tanga, al final quedé completamente desnuda, ante los ojos atónitos de todas las personas que estaban en la pista. Los chicos, al verme desnuda, empezaron a acercarse y se pusieron a bailar a mi alrededor. El espectáculo que dimos mi marido y yo, no solamente consistió en que me pudieran ver toda desnuda, pues mi marido terminó también por quitarme la tanga que llevaba, sino que además pudieron observar directamente cómo follábamos en la pista de baile.
Una vez desnuda, caliente por los besos y caricias que me había dado mi marido, así como por el toqueteo que realizaba en mi coño con su mano y el morbo que me daba el hecho de estar desnuda a la vista de todos, le abrí la cremallera del pantalón, le saqué la polla practicándole una masturbación hasta conseguir que su polla adquiriera una dureza increíble. La verdad es que no tardó casi nada en ponerse cachondo a tope pues a él la situación también le había excitado muchísimo. Está claro que nos encanta follar delante de gente.

Cuando su polla estaba en pleno apogeo, se agachó un poco y me la introdujo todo lo que pudo en mi coño. Sentía su polla dentro de mí y su boca en uno de mis pezones. Lo chupaba haciendo que el pezón se endureciera cada vez más. Todo ello me provocó el deseo de tener su polla más adentro, porque en la postura que estábamos, los dos de pié, no podía penetrar bien adentro. Así que, después de unos cuantos meneos, y para estar más cómodos, me incliné por la cintura y apoyándome en la pared de la pista de baile, mi marido me metió la polla desde detrás hasta el fondo. Luego continuó moviéndose y acariciándome los pechos. Yo agitaba mi trasero todo lo que podía y ayudaba a que su polla penetrara toda entera empujando contra mi coño húmedo y mis nalgas, calentándome cada vez más, tanto por los empujones de la polla como al ver las caras con gesto libidinoso que nos observaban. Hasta que al final nos corrimos.
Después de la corrida en la pista de baile, me subí el vestido y, sin tanga, atrayendo las miradas de todos los que se encontraban en el camino hacia mis pechos y nalgas, nos dirigimos a nuestros asientos, donde terminamos nuestras copas.
Más tarde nos dirigimos al cuarto de camas. Una vez allí nos desnudamos ambos y nos tumbamos en una cama. Yo me puse de rodillas, entre sus piernas y me agaché para chuparle su enorme polla. En aquella postura, mi culo y mi coño apuntaban hacia el pasillo que hay entre las camas y la pared. Cuando estaba en plena masturbación oral, sentí algo que se apoyaba en la entrada de mi coño e intenté darme la vuelta para ver que era, pero mi marido me lo impidió cogiéndome la cabeza al tiempo que me decía: “No mires y déjate hacer lo que sea”.

Mientras me decía aquello, sentí que una polla me penetraba de un sólo empujón sin que mi coño ofreciera la más mínima resistencia, porque estaba suficientemente húmedo y abierto de la corrida en la pista de baile. Luego, empezó a entrar y salir de mí con potentes empellones. Empellones que yo transmitía a la polla de mi marido con mi boca. La situación me produjo una tremenda excitación: follada por alguien a quien ni siquiera veía. Sentí una polla desconocida follarme salvajemente, darme palmadas en las nalgas unas manos que no sabía a quien pertenecían. Mientras sentía esa polla entrar y salir de mi coño cada vez con más fuerza y más hondo, la polla de mi marido entraba y salía de mi boca. La excitación que me produjo esa situación aceleró mi orgasmo que se desató con gran intensidad, haciéndome recular hacia atrás para que la polla se introdujera más en mi interior.
Cuando mi orgasmo todavía no había terminado, volví a correrme de nuevo por la tremenda excitación de sentir el semen de esa polla desconocida derramarse en mi interior en calientes y espesos borbotones, junto al semen de mi marido derramándose en mi boca. Me lo tragué todo, sin dejar que se escapara ninguna gota. Cuando sentí que la polla desconocida salía de mi interior, intenté darme la vuelta de nuevo para ver a quien pertenecía, pero nuevamente mi marido me lo impidió. Cuando dejó que me incorporara ya no había nadie en el cuarto, así que le pregunté a mi marido:
-¿Porqué no me has dejado mirar quién era?
-Ese era el juego: que te follara alguien a quien ni siquiera vieras antes, durante, ni después de follarte. ¿Te ha excitado ser follada sin saber quien te follaba?
-Si, cariño, sentir esa polla penetrarme, esas manos acariciándome el culo y no saber a quien pertenecían me ha dado muchísimo morbo. ¿Lo habías preparado?

-Sí, cuando estábamos tomando las copas y me he ido un momento al baño, me he encontrado a ese tío y le he propuesto que cuando nos viera entrar en el cuarto de las camas, esperara dos minutos y luego entrara. Que te vería a ti de rodillas chupándome y que sin decir nada, se desnudara y te la metiera hasta el fondo, y que una vez que se hubiera corrido, se vistiera y saliera sin decir nada. Suponía que la situación te iba a producir morbo y que disfrutarías de que alguien te follara sin poder verle.
-Pues has acertado, me ha excitado muchísimo, ¿y tú, que opinas de lo sucedido?
-Me he puesto muy cachondo, sobre todo al verte a ti tan excitada.
-¿Cuándo me dirás de quien se trata? ¿Quién es ese chico misterioso que me ha follado?
-Tendrás que adivinarlo…
La conversación con mi marido me dejó pensativa. ¿A qué venía tanto misterio? ¿Por qué no podía saber quién me había penetrado de aquella manera, haciéndome perder la cabeza? En aquel momento, me sobresaltó la idea de que, detrás de todo aquello, pudiese haber algún plan retorcido. Conocía bien a mi marido, y tanto misterio me resultaba, sin duda, sospechoso.
Al salir de la habitación, encontré una pulsera de plata tirada en el suelo que me resultó muy familiar. Al darle la vuelta, vi unas iniciales grabadas en ella. Las mismas iniciales del nombre de mi hermano mayor.
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